lunes, 6 de agosto de 2012

El día más frío

Es verdad que hay veces en las que realmente me la creo cuando digo que soy una persona con suerte, pero también es verdad que hay un día cada seis meses en el que todo me sale mal. No sé si sea este el día, pero estuvo muy cerca de parecerse. Después de haber llegado con 20 minutos de anticipación a la UNIACC para mi primer día de clases como alumna de intercambio en la facultad de Guiones, leí, tuve clase y estuve maravillada (excepto por un par de palabras que no entendí). Luego fui a la facu de Teatro para esperar una hora y poder matricularme en un par de cursos ahí. Son Taller de Maquillaje y Voz II. Eran las 4pm y no había almorzado, lo único que tenía en mi cabeza era COMIDAAA. Subí al bus que me llevó al metro y en el metro tenía dos opciones. Decidí el camino largo pero conocido porque no me podía dar el lujo de perderme con tanta hambre. Bajé en Estación Magallanes y me dispuse a caminar lo que, según yo, eran 5 cuadras. Pues, a la quinta cuadra, el edificio se veía bien lejos y la lluvia empezó a caer justo en uno de los días más fríos de la temporada. Me puse la capucha y refugié mis manos para no perderlas congeladas. Llegué a la puerta del departamento y toqué la puerta. Como nadie me abría, llamé al teléfono fijo. Como nadie contestaba, le hablé por whatsapp a mi tía. Como mi tía me dijo que llamaría, solo esperé. Estuve media hora en el suelo del pasillo leyendo Frankenstein y esperando que no se le fuera la batería al celular. Cuando mi tía volvió a llamar, me dijo que fuera a la casa de sus amigos Lily y Jorge, a dos cuadras, pues no habría gente en la casa por una hora más. Emprendí mi camino y me recibieron cálidamente, con el almuerzo servido. El único problema es que... era hígado. Después de comerme todo el arroz y el postre, el tío llamó. Ya podía regresar al hogar. Lo primero que hice ya en mi cuarto fue abrir la laptop, pero, como no todo tiene final feliz, estuve 3 horas sin señal de Internet y sin poder contar todas las peripecias en el blog... hasta ahora.

3 comentarios:

  1. Pobre pequeña... yo me hubiera comido el hígado por ti :)

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  2. Franskestein es un libro sensacional. Es mi obra favorita.
    Lo leí por primera vez a los quince años. Y me encandiló. Mary Shelley era un prodigio para escribirlo a los 18 años.
    Pronto es el aniversario de su muerte y escribiré una nota sobre ella.

    PD: te deseo suerte en tu viaje a Chile. Otros lugares abren tu mente y la llenan de experiencia.

    Betty Soto
    Te dejo mi blog.
    www.pajaromarruecos.blogspot.com

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