
Yo sé, como buena lectora, que las películas inspiradas en libros nunca serán mejores que éstos. Sin embargo, esta película fue hecha para las fans. No inventó otro desarrollo de la historia para hacerla más llevadera y nunca pretendió ser nominada al Oscar. Acepto que, como película, deja mucho que desear, pero creo que las fans son los que deciden al final. Ellas pueden quedar satisfechas o decepcionadas y, si en este caso, han dicho todo menos quejas sobre el resultado, debe de ser por algo. Puede ser que los actores no tengan las reacciones naturales, eso no los hace unos perdedores a los que hay que decirles "Sigue intentando". Puede ser que los efectos no hayan sido lo último en tecnología y que los diálogos pierdan la esencia del libro cuando se dicen en voz alta, eso no significa que se tenga que recurrir al sarcasmo. El Comercio y Somos han criticado duramente la película inspirada en el libro con menos alegrías de la saga de Crepúsculo, es decir, Luna Nueva. Dos hombres dedican una página de sus vidas a contar lo terrible que es la película, desde muecas forzadas hasta la historia en sí.
El Comercio
Crepúsculo: Luna Nueva
Por: Ricardo Bedoya
Después de una pequeña introducción acerca de lo que verdaderamente es un vampiro, señala que:
Aparecen los vampiros de apariencia cerúlea, más bien adolescentes, desprovistos de colmillos, llenos de dudas amorosas y de una castidad casi militante.
Y eso es solo el comienzo del golpe, pues la descripción es presidida por un ataque a la performance de los actores principales.
Edward: El vampiro adolescente es Robert Pattinson que quiere pero no puede. Es decir, busca simular el lánguido malestar consigo mismo del James Dean que marcó una generación, pero se queda haciendo pucheros.
Bella: Y el personaje de Bella, encarnado por Kristen Stewart es de una ñoñez sin atenuantes.
Además, deja en claro que los hombres-lobo no satisfacen las expectativas.
El problema es que Luna Nueva convierte a los licántropos en una banda de fisicoculturistas que se la pasan luciendo sus atributos pectorales.
Concluye con: Ni los lobos golpean, ni los vampiros fascinan, ni los enamorados conmueven, ni el terror asusta, ni la fantasía atrae, ni el romance persuade. Luna Nueva es una suma de vampiros desdentados, lobos con esteroides y amantes con anemia perniciosa.
Nice.
Somos
Chúpate esa, vampiro
Sebastián Pimentel
Bella: La romántica Bella - nombre muy original y sugerente - domina las escenas exhibiendo, de todas las formas posibles, su bien posada depresión.
Edward: Como no podía ser de otra manera, esto se debe a la ausencia de Edward, un vampiro más blanco y pálido que ella, pero no menos sufriente y melancólico.
Acerca de la película en sí, menciona que: Los que busquen algo de profundidad detrás del maquillaje solo encontrarán escenas de un melodramatismo grueso y sin muchos matices, y un producto que basa su efectividad en recursos epidérmicos redundantes y gratuitos (desde formas de pararse, de mirar, hasta múltiples variantes de looks andróginos y musculaturas atléticas).
Las poses - porque la película no está hecha de comportamientos "naturales", sino de un increíble show de subrayadas miradas artificiosamente posadas para la cámara - dominan el lenguaje cinematográfico, y convierten la narración en una aburrida compaginación de escenas-fetiches y de diálogos poco imaginativos.
Concluye: A veces la crítica coincide con el gusto de las masas. A veces, no. Pero ¿a quién le importa?
Yo no soy quien para decidir si una película es exquisita o si es un bodrio, solo digo que hay que respetar a las fans. Todos han sido adolescentes en algún momento y no lo deben olvidar.
